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Cada mes de mayo una caravana de limusinas se dirige hasta el
hotel escogido por la organización. Este año 2010 le a tocado
el turno al lujoso Hotel Dolce de Sitges (Barcelona, España).
En su interior, un centenar de banqueros, jefes de gobierno,
economistas, presidentes de multinacionales, académicos y
responsables de los medios de comunicación debatirán durante
un largo e intenso fin de semana el destino del Mundo. El
sistema de seguridad para proteger a este selecto grupo es tan
elitista como sus miembros. Entre ellos, varios agentes de la
CIA, y lógicamente muchos guardaespaldas personales.
La prensa está prohibida. Nadie informa sobre lo que allí se
debate, no hay fotos oficiales. Esta es una más de las
reuniones anuales de esta selecta asociación, conocida como
Club Bilderberg.
Pero su origen viene de lejos, se remonta a mayo 1954 cuando
en el Hotel Bilderberg cerca de Arnhem (Países Bajos), tuvo su
primera reunión que dio nombre al Club.
El encuentro fue iniciado por el emigrante judío polaco y
consejero político estadounidense Joseph Retinger, que
propuso una conferencia internacional en la cual los líderes
de opinión de países europeos y de los Estados Unidos se
reunieran con el objetivo de promover el entendimiento entre
muchas culturas.
El propósito declarado del Grupo Bilderberg era «hacer un nudo
alrededor de una línea política común entre Estados Unidos y
Europa en oposición a Rusia y al comunismo».
Retinger invitó al príncipe Bernardo de los Países Bajos,
quien aceptó promover la idea, y éste a su vez habló con el
primer ministro belga Paul van Zeeland.
La lista de invitados se confeccionó de modo que hubiese dos
asistentes de cada nación, cada uno de ellos para representar
el punto de vista conservador y progresista, en total hubieron
alrededor de 120 congresistas. | |
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El éxito del encuentro animó a
los organizadores (y ésa era la intención) a preparar una
conferencia anual.
Se creó un Comité de Dirección
permanente y Retinger fue designado secretario general. Al
igual que organizaba la conferencia, el comité de dirección
también mantenía un registro de nombres de asistentes y
detalles de contacto, con el objetivo de crear una red
“informal” de personalidades que se podrían invitar unos a
otros en privado.
Tras la muerte de Retinger, en 1960 el economista holandés
Ernst van der Beugel asumió el control como secretario
permanente y desde 2000 el belga Etienne Davignon,
presidente de la empresa aérea belga SN Airholding, ocupa la
Secretaria General.
El príncipe Bernardo continuó como presidente de la reunión
hasta su muerte en 2004.
El Club cuenta con un comité directivo –el Steering Comitte-
compuesto por unas cuarenta personas. Éstas escogen a los
invitados para le reunión de ese año según la agenda temática
prevista. La norma más o menos establecida es que cada uno de
los miembros del comité directivo invite a otras dos personas.
En total, unas ciento cincuenta personas como máximo.
Banqueros, expertos de defensa, dueños de la prensa, ministros
de gobierno, primeros ministros, realeza , financieros y
líderes políticos de Europa y América del Norte, se encuentran
entre los principales asistentes a Bilderberg.
Cada año se invita al presidente de gobierno del pais
anfitrión, esta vez, en Sitges, se ha contado con la presencia
de José Luis Rodríguez Zapatero, así como de la Reina Doña
Sofia, miembro permanente del club.
Estas altas personalidades de todos los ámbitos de la élite de
la sociedad, son los que discutirán, orientarán y decidirán
los cauces por los que deberá transcurrir las tendencias de
nuestras vidas, y en definitiva, nuestro futuro durante los
próximos meses.
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