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HOTELES
Encontrar el
sitio ideal para hospedarse en Canadá es sencillo. Elegir entre
grandes opciones es un poco más difícil. Puedes descubrir una
histórica posada campestre ubicado entre un espectacular campo de
viñedos. O dejar que las olas del océano te arrullen hasta dormir en
un conocido B&B al lado del mar. Puedes dormir a los pies de las
montañas en un rancho para huéspedes, o acurrucarte en el
mundialmente famoso Hotel de Hielo de Quebec, hecho completamente de
hielo y nieve.
Desde resorts a un lado de lagos hasta volar a albergues en el lado
salvaje, desde campamentos familiares hasta grandes hoteles, Canadá
ofrece casi interminables opciones en cómodos lugares para
hospedarse.
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IR
DE COMPRAR
En
Canada se pueden comprar pieles, tallas de madera y piedras labradas
a mano por los indígenas.
En
Vancouver, hay que visitar el barrio de Glastown para comprar ropa,
pintura y escultura y artesanía indígena. En la localidad de
Victoria, también en la Columbia Británica, se pueden adquirir
varios artículos de importación, además de productos autóctonos como
las mantas de lana de Hudson's Bay.
Terranova es famosa por sus joyas, los productos elaborados con piel
de foca y las prendas de abrigo. Los principales centros comerciales
se encuentran en Montreal |
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GASTRONOMIA
La comida nativa original de los canadienses
estaba basada en muchos casos en animales de caza y pesca locales
Si visita parques nacionales donde hay comunidades aborígenes, se
suelen servir comidas típicas como la Inuit: guiso de caribou,
arctic char(crudo), o ballena, animal que se les permite cazar por
una pieza al año a una comunidad rotando cada año.
La poutine es una comida típica canadiense francesa que se compone
de papas fritas, salsa de carne y trozos de queso. Se puede
encontrar en Montréal y todo Québec
Unas de las comidas que gustan a los Canadienses son las rosquillas.
Las sirven de varios tipos, frías o calientes, con mermeladas, con
semillas, etc.
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TURISMO RURAL Y OCIO
Viaja en helicóptero
para caminar por parajes montañosos, rema en ríos remotos, sumérgete
en aguas termales del lado salvaje; todo esto bajo el sol de media
noche.
Vuela sobre el hielo brillante y azul de un glaciar. Sigue el rastro
de carneros de grandes cuernos salta de una montaña a otra en un
helicóptero y observa cañones, acantilados y bancos de hielo en uno
de los primeros lugares declarado Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO. Aterriza entre escarpados picos y lagos turquesa, para
almorzar. Ve alces mientras paseas a lo largo de un río y regresa al
final del día a la cabaña con base en un campamento, para disfrutar
una comida casera.
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